miércoles 19 de diciembre de 2007


EXTRAÑA CLARIDAD.
Begoña Callejón.
(Ed. Devenir, 2007).
Desde que nací vivo en un psiquiátrico. Me amamantaron aquí. Estoy postrada en una cama oxidada, vestida de blanco. Veo pasar enfermeros, médicos y algún despistado. La vida pasa en círculos rojos. Círculos de muerte. Prometo que no volveré a tomar pastillas, a cortarme las venas o a lanzarme al mar. Prometo que seré humana. Loca, loca, eres una maldita loca, eso es lo que me dicen todos los días. Nunca cambia nada, todos los días son iguales. No se si algún día saldré de aquí.
Más tarde, cuando todos agonicen, pintaré las paredes de negro. Colgaré en las esquinas pájaros muertos y en las puertas pondré sus nombres. Cuando mueran yo bailaré en los salones y ellos solo serán nombres que regresarán a mi memoria.
Esta prisión que fabrica días sin retorno nos ha creado a nosotros. Monstruos de vidrio. Esta absurda manera de vivir. Estoy sola. Tejeré la tormenta que se avecina. La vida rueda y yo la empujo.
Abrazo en silencio a la que ayer se suicidó. El tiempo se ha dormido. 1. 2. 3. Litio. Las dos nos hemos quedado inmóviles, una encima de la otra, una muerta y otra viva. Antiguamente sus ojos buscaron los míos. Yo no los vi.
Miedo de ser dos. De beberme y no hayarme.
El dolor se queda agazapado como un feto. Hay serpientes rodeando mi cintura. Escorpiones colgados de mis orejas. El dolor escupe. Bebe de mí.